Aislamiento

La función primordial de todo tipo de edificio es la de proporcionar a los usuarios el confort y la protección necesarios para su uso diario. Por un lado, debe mantener una temperatura interior agradable, ofreciendo una barrera frente al frío, al calor, al ruido y a la humedad; al mismo tiempo que se consigue un ahorro energético considerable, al reducir las pérdidas de calor o frío. Por otro lado, ofrecer una protección al fuego admisible. Y por último, proporcionar la adecuada absorción y atenuación acústica.

Las soluciones aislantes a emplear para tal fin, deben mantener estas funcionalidades a lo largo de los años, sin que sea necesario ningún tipo de mantenimiento sobre las mismas y sin que supongan ninguna pérdida de propiedades.

Referente a la tipología, hay multitud de nuevos materiales que se van incorporando al mercado actual, ofreciendo además innovadoras soluciones ecológicas que empiezan a promocionar la tan ansiada construcción sostenible.

Hay que considerar que un coste en aislamiento (material e instalación correcta del mismo), no es un gasto excesivo e innecesario, sino una inversión en el tiempo con el ahorro de energía y confort interior.

Aislamiento Térmico

El aislamiento térmico es la capacidad o propiedad que posee un material para oponerse al paso del calor por conducción. Por tanto, se evalúa mediante la resistencia térmica propia de cada material.

En mayor e menor medida, todos los materiales oponen resistencia al paso de calor. Los metales, presentan poca resistencia, por eso se les califica como buenos conductores; los materiales de construcción (ladrillos, morteros, yesos…), de forma muy genérica, tienen una resistencia media y los materiales aislantes son aquellos que se caracterizan por su alta resistencia térmica, al establecer una barrera al paso del calor entre dos medios que de forma natural tenderían a igualarse en temperatura.

El aire es un elemento muy resistente al paso de calor, por esta razón, en la práctica, se emplean como aislamiento térmico materiales porosos o fibrosos, capaces de inmovilizar el aire seco y confinarlo en el interior de celdillas más o menos estancas. Tales como lana de roca, fibra de vidrio, vidrio celular, poliestireno, etc.

Por tanto, una buena elección del material aislante térmico a emplear es una decisión esencial para lograr un edificio o vivienda confortable y eficiente en el uso de energía, al reducir al mínimo las necesidades de climatización del recinto.

Aislamiento Acústico

Los materiales acústicos tienen como objetivo la protección frente al ruido, limitándose el riesgo de molestias o enfermedades que el ruido pudiese producir a los usuarios. Para ello, los edificios se proyectan teniendo en cuenta que los elementos cumplan una serie de características que reduzcan la transmisión del ruido aéreo, de impactos, el ruido reverberante y las vibraciones de las instalaciones hacia las personas.

Aislamientos Térmicos y Acústicos ATEFUER

Para este fin, se usan dos tipos de materiales: los absorbentes, que reducen el tiempo de reverberación del recinto y los materiales reflectantes, que actúan reflejando la onda sonora que incide sobre su superficie.

Normalmente, se emplean combinaciones de dichos materiales creando complejos de varias capas. La capa exterior será la del material reflectante, mientras que la interior será absorbente, impidiendo que el sonido se propague tanto hacia el exterior como hacia el interior.

Aunque principalmente la insonorización de un recinto se alcanza mediante la masa de los elementos, una disposición adecuada de los mismos puede mejorar el aislamiento acústico de forma importante. De manera que el orden de colocación de los materiales, incluso la presencia o no de una cámara de aire puede tener un papel muy importante en el nivel de aislamiento alcanzado.

Aislamientos Industriales

Debido a las particulares condiciones de las industrias, los materiales aislantes a emplear deben cumplir una serie de características por diversos motivos:

  • Como medida de seguridad de las personas y bienes. Para evitar accidentes y lesiones por quemaduras debidas a contactos con superficies o temperaturas muy superiores a las ambientales. Así como para evitar producir efectos de combustión e incendio en materiales combustibles próximos.
  • Para conseguir ahorro energético, evitándose pérdidas de calor que se pudieran producir en los materiales de determinados procesos industriales.
  • Por requerimiento del propio proceso industrial. Para que no existan transferencias térmicas entre los componentes de los diferentes procesos.
  • Para reducir la contaminación ambiental. Ya que la mayor parte de la energía que se usa en los procesos térmicos procede de la transformación de un combustible por reacción exotérmica del mismo con el oxígeno ambiental, la solución fundamental para reducir este consumo de oxígeno, y por tanto, la contaminación, es la adopción de sistemas de aislamiento térmico, teniendo en cuenta la calidad y el espesor adecuado.

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